Tal vez usted haya oído estos versos:
Los seis mejores médicos de cualquier parte, y nadie puede
negarlo, son la luz del sol, el agua, el descanso y el aire, el ejercicio y una
buena alimentación.
Con alegría estos seis serán sus amigos, sólo si
usted está dispuesto a ello. Ellos curarán sus males y atenderán sus achaques,
y no le cobrarán un centavo. Lo que hemos dicho es cierto tanto en la vida
física como en la espiritual. Ninguno que descuida los principios básicos será
sano física o espiritualmente. Ninguna píldora o tratamiento o cirugía pueden
sustituir "la luz del sol, el agua, el descanso, el aire, el ejercicio y
la alimentación". Y ninguna penitencia o ceremonia o cumplimiento del
deber pueden reemplazar los equivalentes espirituales de los remedios naturales
citados. Ya hemos mencionado el aire, la alimentación y el ejercicio. ¿Qué
diremos de la luz del sol? Jesús es llamado el "Sol de justicia" (Malaquías
4:2).
¿Agua? Jesús dijo: "Si alguno tiene sed, venga a mí y beba" (S. Juan
7:37). ¿Descanso? En San Mateo 11:28, Jesús extiende la
invitación: "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo
os haré descansar".
No hay comentarios:
Publicar un comentario